Las energías renovables marcan la diferencia

Demanda de energías renovables

Millones de personas de toda Europa están intentando ser más ecológicas. Queremos reducir la contaminación y nuestra «huella de carbono», pero muchas veces no parece fácil. Para ayudarnos a lograrlo, la Unión Europea (UE) está poniendo en pie políticas a nivel europeo.

El uso de energías renovables es una forma eficaz de hacer que nuestro suministro energético sea más respetuoso con el medio ambiente. A muchos ciudadanos de la UE les gustaría estar mejor informados sobre qué son las renovables y cuál es la mejor forma de usarlas.

Entonces, ¿por qué es tan atractiva la energía renovable? La respuesta es muy sencilla. Nos permitirá diversificar nuestras fuentes de energía y reducir nuestra excesiva dependencia del gas, el carbón y el petróleo. Constituye, así, la forma más segura que tenemos tanto de reducir las emisiones como de reforzar la seguridad de nuestro suministro energético.

Además, en un momento de incertidumbre económica, el sector de las tecnologías de la energía renovable sigue creciendo, proporcionando empleos y desarrollando nuevas tecnologías, y ayuda a Europa a mantener su puesto en la primera línea de la innovación industrial global.

 

 

Proteger el medio ambiente

La forma en la que obtenemos nuestra energía ocupa un lugar central en nuestros esfuerzos para abordar el cambio climático y reducir la contaminación.

El suministro energético que tenemos actualmente sigue estando dominado por los combustibles fósiles, que desprenden gases de efecto invernadero al quemarlos para producir energía. Frente a esto, las fuentes de energía renovables no emiten tales gases o solo lo hacen en pequeñas cantidades a lo largo de su ciclo de vida. El aumento de su uso en nuestro consumo energético ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a paliar nuestra «huella de carbono» colectiva. Una cuota de un 20 % de energía renovable (1) podría evitar la emisión de 600-900 Mt CO2 (millones de toneladas de CO2) al año. La energía renovable también ayudará a reducir la contaminación atmosférica, que tendrá un efecto directo en nuestra salud en el día a día.

 

 

Hacer que nuestro suministro energético sea más seguro

Los países de la UE dependen mucho y cada vez en mayor medida de las importaciones de combustibles fósiles (en especial petróleo y gas) a efectos de transporte y de generación eléctrica. De hecho, en la UE, alrededor de la mitad de nuestro consumo de energía depende de las importaciones. Lo que es más, los combustibles fósiles suponen un 78 % del consumo interior bruto de energía de la UE (véase el gráfico). Europa saldría beneficiada de un aumento de la gama de fuentes de que dispone para producir energía, así como de las fuentes y número de proveedores de tales fuentes. Tal diversidad reduce los riesgos de cortes en el suministro y volatilidad de precios y fomenta la eficiencia al incrementar la competencia en el sector energético.

Una cuota de un 20 % de energía renovable podría reducir nuestras importaciones de combustibles fósiles en 200 millones de Toneladas equivalentes de petróleo por año (1).

 

 

Impulsar la economía

Las energías renovables también tienen gran potencial para impulsar la competitividad industrial en Europa.

El desarrollo de nuevas fuentes de energía bajas en carbono es decisivo para evitar los enormes costes del cambio climático y la contaminación y mantener a Europa en la vanguardia de tal desarrollo es algo crucial para la economía.

El desarrollo industrial de alta tecnología ecológica aporta nuevos empleos de valor añadido y aprovecha los puntos fuertes industriales de Europa.

El sector manufacturero global de las energías renovables está actualmente dominado por empresas europeas, que dan empleo a más de 1,5 millones de personas y que tienen una cifra de negocios que supera los 50 000 millones de euros. Con un crecimiento fuerte y continuado, el sector podría proporcionar otro millón de puestos de trabajo para 2020 y duplicar o incluso triplicar su facturación.

 

 Aplicaciones de las energías renovables

La energía renovable puede utilizarse para todas nuestras necesidades energéticas, como producir electricidad, posibilitar el transporte y calentar nuestras casas. Los distintos tipos de energías renovables pueden usarse de diversas maneras y no son todos aptos para cualquier aplicación. La energía hidroeléctrica y la eólica se utilizan exclusivamente para generar electricidad, mientras que otros recursos como la biomasa (materia orgánica), la energía geotérmica y la solar pueden utilizarse para producir tanto electricidad como calor.

  

Electricidad

Las energías renovables ya están ayudando a generar la electricidad que utilizamos cada día cuando encendemos la luz o vemos la televisión (véase el cuadro). El hecho de que los mercados de energía de la Unión Europea (UE) se hayan abierto a una mayor competencia también ofrece al consumidor la posibilidad de elegir a los proveedores de electricidad que utilicen más fuentes energéticas renovables.

 

 

 

Calor y frío

Los sectores de generación de calor y frío representan la mitad del consumo final de energía en la UE, con objeto de calentar nuestros hogares, edificios e industrias y producir agua caliente doméstica.

Las energías renovables como la biomasa (que domina actualmente el consumo de generación de calor renovable), la solar y la geotérmica tienen gran potencial en el sector del calor y el frío. Sin embargo, en la medida en que las fuentes energéticas renovables suponen solamente el 12 % del total de calentamiento y enfriamiento, este potencial está lejos de aprovecharse.

Esto significa que deben hacerse mayores esfuerzos por integrar las tecnologías renovables en las industrias clásicas generadoras de calor y frío. Hay también potencial para ampliar el uso del calor combinado generado por la combustión de biomasa y las centrales eléctricas que generan simultáneamente electricidad y calor, aumentando por tanto el rendimiento energético global.

 

 

 

Transporte

El porcentaje del transporte en el consumo de energía y en las emisiones de gases de efecto invernadero ha aumentado a lo largo del tiempo, resultando por tanto vital mejorar la eficiencia del consumo de combustibles y reducir las emisiones generadas por el transporte.

Además, el 96 % de la energía del sector del transporte procede de productos derivados del petróleo.

Los biocombustibles (combustibles derivados de materia orgánica) son el sustituto principal de la gasolina y del gasóleo en el transporte, al estar ampliamente disponibles y poderse utilizar en vehículos ordinarios. El uso de biocombustibles como el biodiésel, el bioetanol y el biogás pueden promover el aumento del uso de las energías sostenibles en el transporte y la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles.

Por otra parte, en general los biocombustibles emiten menos gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles y pueden ayudar a la UE a cumplir sus compromisos de reducir las emisiones de estos gases.

Los vehículos que funcionan a base de electricidad producida a partir de fuentes renovables son otra forma de incrementar el uso de energías renovables en el transporte. El uso de tales vehículos es actualmente reducido pero se espera que aumente rápidamente.

 

 

Energía renovable de la UE con vistas a 2020

La Unión Europea (UE) es líder mundial en el ámbito de las energías renovables y el sector goza ya de una importancia económica considerable. Con la maduración de las tecnologías en este campo, la producción de energías renovables ha subido de forma constante y los costes se han reducido. Sin embargo, el desarrollo no ha sido homogéneo en toda la UE, y las energías renovables aún representan solo una pequeña parte de la combinación energética total de la UE. Dado que no se tienen en cuenta completamente los costes externos de los combustibles fósiles, como las consecuencias para el medio ambiente, las energías renovables aún no son competitivas. Las distintas fuentes de energía renovable se encuentran en etapas de desarrollo tecnológico y comercial diferentes. 

En condiciones favorables, las eólicas, hidroeléctricas, de biomasa y solares térmicas son fuentes económicamente viables. Otras, como la fotovoltaica (que utiliza paneles de silicio para generar electricidad a partir de la luz del sol) necesitan una mayor demanda para mejorar las economías de escala. Así pues, aunque ya han comenzado a abrirse paso y a proporcionarnos más energía respetuosa con el medio ambiente, todavía existe potencial para que las energías renovables aumenten su cuota de mercado y se establezcan como opciones rentables y de uso generalizado.

Pueden consultarse más datos sobre las distintas fuentes en:      http://ec.europa.eu/energy/renewables/index_en.htm

La UE fijó para 2010 objetivos nacionales indicativos en materia de energías renovables para la electricidad y el transporte que difícilmente se verían cumplidos. Ante esto, la UE acordó en 2009 una directiva más contundente, que fue adoptada de forma unánime por el Consejo y por una gran mayoría en el Parlamento Europeo. El elemento clave de la directiva es una serie de objetivos nacionales legalmente vinculantes que suman una cuota de un 20 % en la UE en su conjunto.

Los países de la UE tienen que elaborar planes de acción nacionales con objeto de cumplir sus objetivos, además de fijar metas específicas para la electricidad, el calor y el frío y los biocombustibles. Los planes reflejarán las circunstancias nacionales, dadas las diferencias en las fuentes energéticas renovables existentes de un país a otro. Pueden consultarse en las páginas web de la plataforma de transparencia en las energías renovables de la Comisión Europea:http://ec.europa.eu/energy/renewables/transparency_platform/transparency_platform_en.htm

 

 

Dada la particular vulnerabilidad y dependencia del petróleo del sector del transporte, la Directiva sobre energías renovables también especifica un objetivo mínimo de un 10% que todos los Estados miembros de la UE deberán alcanzar respecto a la proporción de energías renovables (biocombustibles, electricidad renovable) en el consumo global de gasolina y diésel del transporte en la UE para 2020.

La Directiva contiene exhaustivos criterios de sostenibilidad para los biocombustibles producidos tanto dentro como fuera de la UE. Para tener derecho a subvenciones o contar para los objetivos, las emisiones a lo largo de su ciclo de vida deben ser al menos un 35 % inferiores a la de la alternativa fósil en 2010, cifra que subirá a un 60 % para 2018. 

No podrán producirse biocombustibles en zonas con alta biodiversidad (bosque virgen, prados y pastizales, zonas protegidas) o en terreno resultante de la conversión de zonas con grandes reservas de carbono (humedales y zonas forestales continuas).

La Directiva también exige a los Estados miembros y a la Comisión la supervisión de las consecuencias para los suelos, el agua y el aire y las repercusiones sociales.

Además, se otorgan primas para biocombustibles «de segunda generación» (como el bioetanol procedente de la paja) y el uso de electricidad en el transporte.

Los criterios de sostenibilidad de los biocombustibles que se establecen en la Directiva son las primeras normas de sostenibilidad legalmente vinculantes sobre el uso de un recurso natural de cualquier lugar del mundo.

Ya han desencadenado debates sobre cómo garantizar el uso sostenible de recursos en sectores como la agricultura y en otros países y regiones.

 

 

Cambio climático y objetivos de eficiencia energética

Los objetivos de energías renovables y fuentes renovables en el transporte contribuirán al cumplimiento de la UE de una reducción de un 20 % como mínimo en las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020 en comparación con 1990. Esto debe combinarse con una mayor eficiencia energética —de ahí el objetivo de mejorar la eficiencia energética de la UE en un 20 % en comparación con las proyecciones para 2020— y reducir el consumo de combustibles fósiles.

Directivas clave de la UE en materia de energía y clima:

• Energía procedente de fuentes renovables (Directiva 2009/28/CE).

• Eficiencia energética de los edificios: refundición (Directiva 2010/31/UE).

• Impuestos sobre los productos energéticos y la electricidad (Directiva 2003/96/CE).

• Cogeneración (Directiva 2004/8/CE).

• Modificación de la Directiva sobre el régimen del comercio de emisiones (Directiva 2009/29/CE).

• Decisión sobre el esfuerzo compartido en las reducciones de las emisiones de sectores no cubiertos por el régimen de comercio de emisiones (Decisión nº 406/2009/CE).

 

 

¿Cómo cumplir los objetivos?

Los objetivos requieren un crecimiento sustancial en los tres sectores de energías renovables: electricidad, calor-frío y transporte. Esto a su vez exige un esfuerzo concertado de todos los gobiernos de la UE, de la industria y de los ciudadanos.

La UE lleva apoyando las energías renovables mediante medidas políticas, legislativas, financieras y de investigación desde los años ochenta. Además, la puesta en práctica por parte de los Estados miembros de las leyes de la UE conducirá a un mayor respaldo, a la eliminación de obstáculos administrativos como complicaciones excesivas en las normas de planificación, a la mejora del acceso a la red para la electricidad generada a partir de fuentes renovables y a una mejor información de productos e instaladores para los consumidores.

Entre otras iniciativas de la UE están el «Pacto de los alcaldes», por el que más de 1 800 alcaldes de toda la UE han asumido para sus comunidades locales el compromiso de superar los objetivos de la UE para 2020 en cuanto a reducción de emisiones de carbono, y la asistencia técnica que se presta a través de la iniciativa ELENA, conjuntamente gestionada por la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones, para ayudar a autoridades locales y regionales a movilizar financiación para proyectos de energía sostenible.

 

Cómo implicarse: ManagEnergy y Energía Sostenible Europa

La UE cuenta con varios sistemas para promover una mayor implicación en las energías renovables.

La iniciativa ManagEnergy de la Comisión Europea apoya a autoridades locales y regionales y a los agentes que trabajan con estas, como agencias energéticas implicadas  en la eficiencia energética y las energías renovables, a través de un sitio web interactivo, talleres de formación y eventos de creación de contactos. La campaña Energía Sostenible para Europa de la Comisión aumenta la sensibilización pública sobre las energías sostenibles, también a través de la Semana Europea de la Energía Sostenible y los Días de la Energía, y nos ayuda a todos a aportar nuestro granito de arena en el cambio del panorama energético.

Descubra cómo implicarse en:

http://www.managenergy.net        y         http://www.sustenergy.org

 

 

Fuente: Comisión Europea- “Las energías renovables marcan la diferencia”

Energía y Eficiencia | info@enefi.es - 91-741-67-21