Oficina energéticamente eficiente

Pasamos ocho horas de media en la oficina durante la semana laboral. Gran parte del día durante el cual podemos hacer mucho por el medio ambiente. Todos podemos contribuir al ahorro energético en la oficina siguiendo unos pocos consejos. Y de la manera más sencilla.

 A. Del calor al frío

La climatización en un edificio es uno de los factores que más energía consume, por lo que una mala regulación de la misma puede suponer que la balanza de eficiencia energética se incline del lado negativo. Además, puede afectar decisivamente al rendimiento del trabajador e incrementar la posibilidad de accidentes laborales. Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, la temperatura en los edificios refrigerados no debería bajar de los 26 grados y tampoco superar los 21 en los calefactados. 

Asumida esta temperatura, la pregunta es ¿cómo conservarla? La respuesta es sencilla: con un buen aislamiento, para lo que podemos optar por diferentes 
protecciones, complementando la protección que ya aportan las ventanas y puertas acristaladas y llegando a reducir la demanda de refrigeración hasta en un 25%.

 

1. Medidas de aislamiento pasivas

• Definición: Todas aquellas integradas en la estructura del edificio, como los aleros y las cornisas, que no requieren de la intervención de los usuarios.

• Función: Ser una barrera frente al sol en verano al tiempo que permiten la radiación solar para calentar en invierno. Para optimizarla, se requiere un estudio previo sobre la posición, el tamaño y el ángulo de los elementos, aprovechando la menor altura del sol en invierno.

2. Medidas de aislamiento activas

• Definición: Aquellas que no son fijas y requieren de la activación, manual o automática, por parte de los usuarios, como sucede con toldos y lamas.

• Función: Proteger el edificio de la radiación solar en verano pero aprovechar ésta durante los meses fríos.

3. Medidas de aislamiento mixtas      

• Definición: Aquellas que combinan la dos anteriores, como el Muro Trombe, esto es, un muro macizo orientado al sur con un cerramiento exterior de vidrio; entre el muro y el vidrio se instala una persiana enrollable.

• Función: Tanto en el muro como en el vidrio deben existir huecos inferiores y superiores que deberán estar controlados por compuertas. El ambiente interior del edificio estará comunicado por estos huecos con la cámara de aire y ésta con el interior según interese, regulando así mejor la temperatura.

 

 B. Con muchas luces

La eficiencia energética no está reñida con una buena iluminación, ¡todo lo contrario! Tan sólo has de seguir unos pasos simples y podrás reducir el consumo energético en iluminación hasta en un 50%.

1. Zonas: Agrupa las luminarias por zonas, alimentándolas mediante circuitos independientes con un mismo interruptor. Para dividirlas, cada grupo habrá de estar compuesto por luminarias que se utilicen durante la misma franja horaria y sólo se encenderán las áreas en las que haya gente trabajando.

2. Luz natural: ¿Por qué consumir energía eléctrica si tenemos luz natural? Aprovéchala y, dado que contamos con zonas de iluminación separadas, instala un sensor y un regulador de potencia en las luminarias próximas a las ventanas. Así, cuando entre luz suficiente no será necesario encenderlas o utilizar toda la potencia.

3. Aparatos de control de presencia: ¿Te has preguntado alguna vez por qué iluminar zonas de paso como pasillos o aparcamientos cuando nadie está pasando? Pues claro, instala detectores de presencia, como los que hay en muchos portales y evitarás consumos innecesarios.

  

 C. De la pantalla al papel

1. PC y MaC: tan distintos, tan iguales. A pesar de representar mundos casi opuestos, las plataformas PC y Mac tienen muchos elementos comunes desde el punto de vista de la eficiencia energética. Mientras que en los PC con Windows podemos reducir el consumo a través de las opciones de energía en el Panel de Control, en el caso de un Macintosh tendremos que hacerlo por la vía del economizador y las Preferencias del Sistema.

2. Evitar el salvapantallas: En contra de la creencia popular, no ahorra energía, más bien al contrario. Reducir el brillo de la pantalla también contribuirá a reducir el consumo de energía.

3. Apagar la pantalla PC: Dado que el salvapantallas es una mala opción, lo mejor es desactivar la pantalla cuando llevemos mucho tiempo sin trabajar en el ordenador, por ejemplo, mientras descargamos un archivo pesado. Con sólo tocar el ratón la pantalla se activará automáticamente.

4. Usar el modo Reposo: Tanto en PC como Mac es una de las mejores medidas, puesto que permite que el equipo tan sólo consuma un mínimo de energía para mantener la memoria y unas funciones mínimas. En el caso del PC, podemos llegar hibernarlo de manera que ni siquiera se requiera ese mínimo de energía porque se guarda una copia de la memoria en el disco duro para cuando retomemos la actividad.

5. Ojo con el standby: Se estima que entre el 5% y el 16% del consumo del hogar proviene de los aparatos electrónicos conectados en standby. Así que ha llegado la hora de acabar con la creencia de que así ahorramos energía. Contar con una regleta "anti-stand by" para apagar el ordenador y todos los periféricos a la vez es una buena medida.

  

 D. Ahorros de impresión

El consumo de papel y tinta en las oficinas es desorbitado. Por eso hay muchos fabricantes que miran hacia otras alternativas. Es el caso de la nipona Sanwa y su equipo PrePeat que utiliza hojas realizadas con pet que pueden ser reimpresas hasta 1.000 veces. En lugar del sistema de impresión directo con tinta, emplea un sistema térmico en el que el calor aplicado a las hojas es el que “imprime” los textos, funcionando de manera parecida a la impresión de los recibos de compra de muchos comercios o las tarjetas de embarque de las aerolíneas. Pero como los dos euros que cuesta cada hoja y, sobre todo, los 4.000 que vale la impresora no están al alcance de cualquiera, puedes seguir otros consejos sencillos para reducir el consumo:

1. Imprime lo imprescindible: Tratar de leer en pantalla siempre que sea posible, sobre todo los correos electrónicos. Prácticamente todos los programas permiten ajustar los colores y brillo de la pantalla para hacer la lectura más cómoda.

2. A doble cara: Las impresoras de hoy en día permiten esta función automáticamente. Además, podemos ajustar los márgenes de las hojas para que entre más texto y reducir el tamaño de la fuente, optimizando aún más el espacio.

3. Modo borrador: Este modo de impresión reduce el consumo de tinta. Es aconsejable dejarlo por defecto y tan sólo imprimir con calidad cuando así lo requiera el destino del documento.

4. Reciclado de papel: Además de contar con un contenedor para el reciclado de papel usado, podemos adelantarnos a este paso y ser nosotros mismos lo que usemos papel utilizado por una sola cara para imprimir borradores o documentos de uso personal.

 

¡Lanza tu propia campaña de sensibilización!

Siguiendo la máxima de “la unión hace la fuerza”, conseguir extender tu conciencia verde al resto de tus compañeros de oficina es una de las mejores maneras de hacerla más eficiente desde el punto de vista energético.

PASO A PASO  

Comienza marcando objetivos pequeños, realistas, para ir poco a poco abordando metas mayores

MARCA HÁBITOS

No cuesta un solo euro poner en macha muchas de las medidas más eficaces y tienen que ver con nuestros hábitos: apagar las luces y los equipos cuando no estemos o ajustar la climatización de la salas son buenos ejemplos.

COMUNICA

Habla con los departamentos de Comunicación y Recursos Humanos para dar a conocer a todos los empleados las iniciativas verdes puestas en marcha. Tablón de anuncios, correo electrónico, intranet, carteles en las zonas de uso común, revista corporativa... ¡Todo suma! Y no olvides compartir los resultados de las campañas.

MOTIVA  

Además de crear un grupo de trabajo que involucre más a la gente de todos los departamentos, puedes organizar concursos o competiciones entre equipos que disputen’ retos ecológicos’ con recompensas simbólicas para el ganador.

EL GESTOR ECONÓMICO      

Propón la figura del gestor energético, encargado de optimizar el uso que se hace de la energía, tanto térmica como eléctrica, en la oficina. Mediante el análisis de las facturas de electricidad y combustibles podrá averiguar los consumos y optimizarlos en las diferentes épocas del año. Además, velará por el mantenimiento de las instalaciones y equipos, pudiendo poner en marcha, incluso, auditorías energéticas para identificar los puntos de mejora.

 

Datos curiosos a tener en cuenta:

1. El consumo de aparatos electrónicos en ‘stand by’ de la UE es el mismo que la electricidad consumida al año en Centroamérica y parte del Caribe.

2. Los ordenadores portátiles consumen de media un 85% menos que los de sobremesa. Según algunos estudios, el más eficiente de los de sobremesa aún seguiría consumiendo diez veces más electricidad que el mejor portátil.

3. Si un millón de personas apagaran sus PC por la noche, se eliminaría tanto CO2 como el que se requiere para 20 vuelos de ida y vuelta a Tailandia.

4. Cada grado de temperatura que se baja la calefacción o se sube la del aire acondicionado, se puede llegar a ahorrar hasta un 7%.

5. Si se sustituyera el 1% de los trayectos en coche privado por el transporte público, en España se conseguiría un ahorro anual de 17 millones de euros en costes energéticos.

6. La iluminación representa entre un 15% y un 40% del total de consumo energético de un edificio de oficinas.

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